Un juguete bien cuidado dura años y protege tu salud. Estos son los pasos básicos.
1. Limpiá antes y después de cada uso
Usá agua tibia y un jabón neutro o limpiador especializado para juguetes. Evitá jabones perfumados o antibacteriales agresivos que pueden irritar la piel.
2. Cuidado con la electrónica
Si tu juguete es vibrador, verificá si es sumergible (waterproof) o solo resistente a salpicaduras. Si no es sumergible, limpialo con un paño húmedo y jabón sin mojar el motor ni el puerto de carga.
3. Secá y guardá correctamente
Secá con una toalla limpia o al aire. Guardá cada juguete por separado, idealmente en su bolsa original, en un lugar fresco y seco. Los juguetes de silicona no deben guardarse en contacto entre sí.
4. Revisá el estado del material
Si notás cambios de textura, grietas o pegajosidad, es momento de reemplazarlo: los materiales dañados pueden acumular bacterias.
Frecuencia de carga
No dejés el juguete cargando indefinidamente. Cargalo completo antes de guardarlo por períodos largos y recargalo cada 2-3 meses si no lo usás.
Este contenido es informativo y no sustituye consejo médico.